La crisis económica que durante los últimos años afecta a nuestro país no ha pasado desapercibida en el plano psicológico de sus ciudadanos. Sus efectos negativos en la emocionalidad y comportamiento de muchas personas han provocado en algunas ocasiones problemas psicológicos como los trastornos de ansiedad y los trastornos del estado de ánimo, como la depresión. El motivo es que, como cualquier crisis, la crisis económica supone una fuerte dosis de incertidumbre que compromete en muchos casos, no sólo el bienestar de la persona que la está sufriendo, sino también en muchas otras ocasiones el de aquellos que más quiere, su familia.seguir leyendo