Jorge Martín @jorgemartin77

Luis M. López @luismlopez96

Cristina Mahelo @CristinaMahelo 

     

Los rodajes extranjeros han llegado para quedarse con numerosos beneficios y facilidades bajo el brazo. Pero, ¿es oro todo lo que reluce? La respuesta la tienen unos actores de reparto que no llenan páginas en los medios de comunicación: los barrios, productoras locales, cuerpos de seguridad, comercios o los extras.

Canarias acoge una serie de rodajes internacionales (Jason Bourne, Fast and Furious, Star Wars…) que arriban a las costas del archipiélago atraídos por sus paisajes y, sobre todo, unas ventajas e incentivos fiscales que convierten a las Islas en la novia perfecta del cine desde que en 2009 el Parlamento de Canarias declarase el sector audiovisual como estratégico. Dicho noviazgo tiene sus inicios a principios del siglo XX con la película alemana Si algún día das tu corazón. A ella, le siguieron años después otros afamados largometrajes como Moby Dick o Tirma, las cuales pusieron las primeras piedras de lo que actualmente parece ser un paraíso cinematográfico.

Según indica la consejera de Turismo Cultura y Deporte del Gobierno de Canarias, María Teresa Lorenzo Rodríguez, desde 2012 hasta 2016 han llegado 58 rodajes dejando en el archipiélago un total de 130 millones de euros. Además, de acuerdo con los datos de la Tenerife Film Comission, en 2016 en la isla tinerfeña se realizaron 116 producciones, cuyos ingresos rondaron los 6,5 millones de euros de media.

Los incentivos fiscales son el principal motivo por el que estas estadísticas aumentan cada día. Estos se llevan aplicando desde el 1 de enero de 2015. En el caso de las producciones internacionales rodadas en Canarias el ahorro se aproxima al 35% del gasto invertido en la producción con un límite máximo de 4,5 millones de euros.

“El incentivo fiscal te ubica en el mapa del productor”. Concha Díaz

Concha Díaz, representante de la Film Comission de Tenerife, afirma que “el incentivo fiscal te ubica en el mapa del productor para elegir una localización. En otros países la proporción es distinta. Por ejemplo, en Colombia la devolución está entre el 20% y el 40%, pero solo para gastos locales, aquí en cambio corresponde al total de la producción”.

 

La cara oculta de las superproducciones

Estas superproducciones extranjeras dejan mucho dinero en las Islas, y así se refleja a bombo y platillo en los medios pero, ¿quiénes son los damnificados de este supuesto paraíso? El ciudadano de a pie, el trabajador local, el comerciante…

El rodaje de la película Bourne, en septiembre de 2015 en Tenerife, fue uno de esos largometrajes que tras el glamour reservó un lugar para una cara más amarga y oculta: la de los trabajadores de la empresa de seguridad, Tenservice. Estos denunciaron los supuestos engaños que habían sufrido por parte de sus empleadores. Una de las irregularidades que se dieron, tal y como relataron varios afectados, fue la desinformación. Más de 200 personas fueron citadas para firmar un contrato de varios meses y, días después, descubrieron que no era de vigilantes de seguridad, sino de celadores de edificios. Junto a esto se denunciaron las condiciones infrahumanas que tuvieron que soportar durante el rodaje con turnos de 12 a 15 horas al día y medidas de seguridad absolutamente nulas.

Dos años antes, en Fuerteventura, la película que suscitó la polémica fue Exodus. Esta dejó a más de 30 extras sin sus respectivas ayudas por desempleo al haber trabajado solo un día cuando les prometieron un par de semanas.

Hace un año el escenario de estas recurrentes irregularidades fue Gran Canaria, a raíz de Allied. En este caso, los problemas vinieron con varios negocios situados en plena zona de grabación. Uno de ellos fue el restaurante llamado La Flower, situado en el quiosco de la Alameda de Colón. Allí se colocó un croma azul que impedía que fuera visto el establecimiento desde la parte exterior de la plaza. La lona gigante se mantuvo una semana más de lo prometido ocasionando importantes pérdidas económicas, en concreto cerca de 5.000 euros.

Impacto económico de los rodajes y películas rodadas en Canarias según el origen de las de las productoras / Luis M. López

 

El papel de las productoras canarias

Las grandes producciones procedentes del extranjero y del resto de España son las más mediáticas, pero existe un sector de productoras locales canarias que realizan cine hecho en las Islas que no solo se queda en este territorio, sino que cuentan con proyección en el extranjero. “Lo que se está haciendo desde las productoras locales es tanto largometrajes como cortometrajes, documentales y coproducciones con empresas de fuera. Creo que estamos ahora mismo en un momento muy álgido con el cine hecho en Canarias”, asegura José Miguel Viña, de la productora El Viaje Films.

A su vez, participan de trabajos internacionales que recalan aquí, pues se crea un equipo combinado entre empresas extranjeras y canarias. “Los directores y productores extranjeros forman su equipo artístico principal allá donde ideen el proyecto, y luego lo traen para Canarias. Aquí completamos las posiciones que falten para llenar el equipo, que normalmente son muchas, ya que lo que impera son los números y poder hacer un proyecto lo más completo y rico posible con los recursos existentes. Por tanto, cuanto más equipo local cualificado se pueda aportar, mucho mejor, ya que se ahorran viajes, hoteles y dietas”, explica Alejandro Álamo, de la productora Volcano Films.

“Hay que generar proyectos aquí o en coproducción”. José Miguel Viña

El trabajo que se genera en las Islas durante la filmación de megaproducciones como Fast and Furious o Furia de Titanes, entre muchas otras, dan beneficios durante un tiempo determinado que abarca la duración del rodaje, y acaba siendo “pan para hoy y hambre para mañana”, en palabras de Viña. Se debe generar una industria que se autoabastezca ella sola, que no dependa de los rodajes extranjeros, “sino que sea capaz de generar proyectos desde aquí o en coproducción”, afirma Viña. De esta manera, estas grandes películas internacionales serían beneficiosas para Canarias, pero el sector audiovisual no tendría dependencia directa de ellas.

“Las empresas locales que más se benefician de estos rodajes son las que prestan servicios auxiliares como la construcción, hostelería, agencias de viajes o alquileres de coches”, asevera Álamo. Pero para que exista un verdadero beneficio en el sector cultural, las ayudas y subvenciones deben favorecer al sector audiovisual español, pues la inversión en cultura genera un beneficio social muy importante. “El cine español está muy mal subvencionado si se compara, por ejemplo, con otros países como Italia o Francia. De hecho, hay muchos cineastas españoles que se van fuera porque no pueden trabajar aquí al no tener apoyo”, asegura Viña. En el caso de Canarias, las ayudas que parecían estar frenadas durante un tiempo parece que han vuelto a resurgir. Sin embargo, nuestro sector audiovisual está a años luz de otros modelos.

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