LA PRENSA EN CANARIAS ANTE LA FALTA DE CONCIENCIA (II)

Segunda parte del reportaje presente y futuro de la libertad de expresión. Publicado en el año 2019. Para ver la primera entrega del reportaje haz click aquí

Xavier Gomes y Adrián Mesa

Ilustración de portada: Rita Robaina

Mientras tanto, fuera de las islas

Los medios de comunicación jugaron un papel fundamental en el conflicto por la independencia de la Comunidad Autónoma de Cataluña. Muchos se han postulado a favor o en contra de la cruzada catalana, ya sea por intereses económicos o ideológicos. En un clima caldeado, con tensiones provocadas por el gobierno central, el autonómico y los propios diarios, muchos periodistas sufrieron agresiones físicas y verbales en el ejercicio de su profesión. 

Desde Reporteros Sin Fronteras (RSF), organización no gubernamental defensora de la libertad de prensa en todo el mundo, no tienen tapujos a la hora de señalar a los culpables de dicha situación de hostilidad contra los profesionales de la comunicación. En su informe, La prensa, víctima colateral del conflicto catalán, denuncian que “un gran número de periodistas de medios de comunicación no independentistas padecieron violentas agresiones en las redes sociales, en ocasiones incitadas por las palabras de los responsables de prensa del gobierno catalán”.

 

Por otro lado, la ONG asegura que “algunos reporteros fueron atacados físicamente mientras cubrían los acontecimientos relacionados con el referéndum y otros fueron intimidados por las fuerzas del orden”. Esto indica que las presiones a periodistas venían de ambos bandos. A esto añade que, en ciertas ocasiones, los manifestantes impidieron a reporteros de diversos medios cubrir las protestas a favor y en contra de la independencia.

Diseño realizado por elviejotopo.com

Para RSF, esta situación, ligada a la detención en territorio español, por parte de la Interpol, de los periodistas turcos Hamza Yalçin y Dogan Akhanli, y que aún no se derogue la Ley ‘Mordaza’, hacen que España descienda en su clasificación mundial de libertad de prensa hasta el puesto 31 en el momento que se realizó este reportaje. Actualmente es el vigésimo noveno.

A este contexto hay que sumarle un nuevo componente que debilita la acción de los medios de comunicación. La irrupción de VOX es el resultado de una situación de descontento por parte de la población ante las consecuencias de la crisis y la globalización. Dicho partido procede de una corriente ideológica ultraconservadora consolidada en Estados Unidos, aprovechando los problemas ‘glocales’ que afectan a Occidente para alcanzar el poder mediante un discurso populista y una actitud agresiva contra cualquier periodista que no los respalde.

 

¡Extra, extra! El mundo se ha vuelto loco

12; fue la cifra de escaños que consiguió VOX España en las elecciones andaluzas de diciembre de 2018. Este resultado apuntaló su irrupción, temida por varios sectores políticos y sociales, en las instituciones españolas, y se consagró en los siguientes comicios municipales, autonómicos y nacionales. Marine Le Pen, líder francesa del ultraderechista Frente Nacional, felicitó en su cuenta de Twitter a la formación liderada por Santiago Abascal tras los resultados obtenidos en Andalucía. 

Ambos partidos comparten un discurso semejante en cuanto a la inmigración y el uso de un nacionalismo excluyente para su propio beneficio electoral. En el caso de Vox, el foco de todos los ataques en las elecciones andaluzas fue el ataque al independentismo catalán, utilizado para crear un movimiento de exaltación de la patria española; una máquina de producir votos utilizada también por el Partido Popular y Ciudadanos. 

Los argumentos de Santiago Abascal beben directamente de otros populismos ultraconservadores y neonazis afianzados en las instituciones de los vecinos europeos; desde la mencionada Le Pen, hasta Mateo Salvini de la Liga Norte italiana, pasando por Viktor Orbán de la Unión Cívica Húngara y Geert Wilders en Holanda, junto a sus homónimos Donald Trump en EE.UU. y Jair Bolsonaro en Brasil. Estos antipolíticos hacen temblar los cimientos sobre los que se construyó la Unión Europea y el sistema democrático liberal. José Luis González, profesor de periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche, los califica como ‘neofascistas’. 

 

Cuando las mentiras son más poderosas que la verdad; las fake news 

No existen fuentes que corroboren el origen de las fake news, lo que da a intuir que existen desde que el ser humano tiene uso de la palabra. Miembros del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, sus siglas en inglés) detallan en su informe The spread of true and false news online que el motivo de que este fenómeno sea tan viral está en la rápida difusión de contenidos a través de la red. En Internet se gana dinero en base al tráfico (difusión) que reciba la información, sin importar si es verídica o no.

La democratización de la información que comenta Carlos Sosa también tiene sus inconvenientes: no todos los usuarios de la red tienen un compromiso ético con la información, como se presupone que deben tener todos los profesionales de la comunicación. Por ello, el informe esclarece que gran parte de las noticias falsas son ideas que apelan a las emociones, provocan mayor sorpresa y buscan el click rápido del usuario. 

El documento analiza un total de 126.000 comentarios difundidos en Twitter entre los años 2006 y 2017 y sentencia que los temas más propensos para crear bulos son la política interna y el terrorismo. Situaciones inesperadas, como un atentado, son momentos de máxima difusión. El contenido falso fluye con rapidez mientras los medios de comunicación no disponen de tiempo para contrastarlo o no se molestan en hacerlo, llegando a copar las portadas de las cabeceras digitales.

Gran parte de las noticias falsas son ideas que apelan a las emociones, provocan mayor sorpresa y buscan el click rápido del usuario. 

Fue el caso de La Razón y Antena 3, quienes el 15 de noviembre de 2015 se hicieron eco de un montaje fotográfico. En él, señalaban al periodista de origen canadiense Veerender Jubbal como uno de los terroristas islámicos que atentó el día anterior en la sala Bataclán de París. El propio profesional tuvo que aclarar en redes sociales que se trataba de una construcción irreal. 

Muchas de esas noticias pueden tener un objetivo más allá que el económico, y es el ideológico. Marcos García Rey, periodista de El Confidencial, explica que dicho fenómeno no es algo nuevo y detalla que “los gobiernos y los partidos políticos siempre han utilizado las mentiras, lo que es nuevo es el alcance de las mismas”.

Siguiendo el ejemplo de los atentados terroristas, son incontables los comentarios e ideas que fluyen por la red con un contenido islamófobo, calando en el subconsciente de la población, que los acepta y dan su confianza y su voto a quiénes transmiten ese mismo mensaje de odio. Según el informe elaborado por el MIT, las ‘fake news’ de carácter político llegan a 20.000 personas, mientras las noticias veraces tardan el triple de tiempo en alcanzar las 10.000.

los gobiernos y los partidos políticos siempre han utilizado las mentiras, lo que es nuevo es el alcance de las mismas

Actualmente, España puede verse afectada por este fenómeno gracias a los partidos más conservadores. Por ejemplo, VOX difunde fake news acerca de la inmigración, poniendo a los ciudadanos en contra de la llegada de refugiados e inmigrantes de Oriente Medio y África. Así, reiteran su discurso contra los menores extranjeros no acompañados, a los que culpan de la inseguridad y violencia en las ciudades.

Para José Luis González, el problema de las fake news es una cuestión de educación, “es importante enseñar a la ciudadanía sobre el consumo de medios desde la infancia”. Desde su perspectiva, “el sistema neoliberal educa estúpidos para que voten a estúpidos”. La nueva corriente ultraconservadora lleva a cabo una estrategia de desgaste de los medios, mientras crea una realidad paralela basada en sus mentiras y añade: “su sentido de la democracia es nulo”.

Esta representación gráfica muestra un supuesto basado en los resultados obtenidos a través del informe elaborado por el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Dos tweets ficticios referentes a temas de política tienen un alcance bastante diferente si se trata de una fake news o de una noticia real, puesto que la primera tiene un 70% más de probabilidades de ser difundida que la segunda, según apuntan los expertos del MIT.

Alternativa para Alemania (AFD) se hizo con el voto del 12,9% del electorado bávaro en las elecciones parlamentarias del 21 de octubre de 2018, y esto llama la atención debido a su pasado con el nazismo. Por primera vez en 70 años un partido que apela al nacionalismo exacerbado y a la xenofobia conseguía presencia institucional en el país. Miguel Ángel García, antiguo corresponsal de TVE en Alemania, cuenta cómo sigue habiendo un “peso fuerte de la historia y de la memoria en su sociedad y se persiguen delitos de apología al nazismo”, y señala la irresponsabilidad de algunos medios en el crecimiento del populismo de ultraderecha.

El periodista de TVE explica que AFD apareció hace siete años y aprovechó la crisis financiera de 2008 para obtener presencia en los medios de comunicación nacionales mediante un discurso antieuropeísta. Al principio, “muchos periódicos serios como el Handelsblatt, el diario del lobby empresarial, fueron fundamentales en su legitimación como partido a tener en cuenta”, explica el corresponsal. Incluso medios con tendencias progresistas siguieron la corriente del euroescepticismo por un tiempo. La prensa no se planteó si era correcto darles visibilidad o no, hasta que, debido a la cada vez más creciente radicalidad del partido, esos mismos medios fueron el objetivo de sus discursos de odio.

 

¡Cuidado! Periodistas en peligro

Marcos García Rey, periodista de investigación del periódico digital El Confidencial, explica que, cuando se tratan asuntos que afectan al funcionamiento del sistema, es normal sufrir presiones de instituciones, gobiernos y multinacionales. En concreto, García habla de una investigación llamada Venezuela Leaks; “una de las más duras que he tenido en mi vida”, añade. Aunque tenía el respaldo del director y del medio, afirma que recibió enormes presiones por parte de los afectados por la información debido a que la desarrolló solo. “Te sientes vulnerable porque esta gente investiga tu vida, te chantajean, te amenazan…”, describe.

El panorama para este periodista se torna de otro color cuando trabaja para el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés), una red internacional de profesionales creada en 1997. En él trabajan 200 medios, incluido El Confidencial y La Sexta por parte de España, y  es conocido por desvelar el famoso caso de Los Papeles de Panamá. García forma parte del Consorcio desde 2010 y realiza diferentes labores dentro de él, aunque declara que no se encuentra dentro del “núcleo duro” en estos momentos.

Cualquier capacidad de coaccionar del gobierno o empresa afectada resulta mínima frente a una organización de semejante envergadura. Marcos lo detalla con un ejemplo: “Si sacas una información a nivel nacional que afecte al Ibex 35, dicha empresa compra tu periódico y la noticia no sale. Eso no vale con el Consorcio, porque se publica en otro país y el resto de medios se hacen eco de ello de todas formas”.

José Luis González comenta que ante el control institucional, está surgiendo un periodismo más crítico con el poder a través de los medios alternativos y de proyectos como el ICIJ. Asimismo, Marcos agrega que también “hemos generado una metodología de trabajo más rigurosa, lo que tiene un lado bueno, pero puede implicar más riesgo para el sector”.

Para Marcos García, los últimos asesinatos a periodistas son síntomas de que el poder entiende que la profesión se está volviendo menos controlable

Para García, los últimos asesinatos de periodistas, como el de Daphne Caruana, con un coche bomba en 2017 en Malta, o el de Jamal Khassogi en 2018 en Turquía, cuya investigación pone en el punto de mira a la casa real saudí, son síntomas de que el poder entiende que la profesión se está volviendo menos controlable. “Los poderes europeos se están viendo desbordados por un nuevo periodismo de investigación que traspasa unos límites que antes estaban implícitos, y se acentúa aún más cuando las investigaciones son globales”, apunta Marcos García. Por tanto, en su opinión, cuanto más se aleje el periodismo de la agenda mediática que trata de imponer el poder, habrá más casos de agresiones o asesinatos de profesionales.

Aun así, García cree que Europa aún se encuentra en una “buena situación cuando la comparamos con la de México, por ejemplo”. Un ‘narcoestado’ en el que muchos poderes de instituciones, como cuenta José Luis, han perdido el control o, directamente, están condicionados por el tráfico de drogas. Reporteros Sin Fronteras clasifica a México, junto a Siria, como los países más peligrosos para ejercer el periodismo. 

AFP PHOTO RONALDO SCHEMIDT

La nación centroamericana se encuentra en el puesto 147 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa debido a la constante intimidación y violencia que sufre el sector a la hora de realizar investigaciones sobre los cárteles o la corrupción de los organismos del Estado. En 2018 han asesinado a siete profesionales de la comunicación y dos informadores en redes sociales en México sin que las instituciones busquen culpables.

En referencia al ejercicio del periodismo bajo la protección de las autoridades, Susanna Flood, directora del Programa de Medios de Amnistía Internacional, manifestó en el informe La libertad de expresión implica poder comunicarnos y expresarnos libremente: “El periodismo no es un delito. Los profesionales de la comunicación son los ojos y los oídos de la sociedad. Los gobiernos tienen el deber de garantizar que puedan informar sobre cuestiones de derechos humanos sin temor a ser atacados o asesinados mientras realizan su legítima labor. Ya es hora de que los Estados se tomen sus deberes en serio”.

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