La arena rubia que busca el turista

 

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La década de los setenta es clave para entender las conexiones que existen entre Canarias y Marruecos y, sobre todo, para acertar la llegada de los primeros barcos cargados de arena saharui a los puertos de las islas capitalinas, que en ocasiones ha acabado en las playas que son el atractivo turístico de las Islas.


La normativa vigente señala que las playas artificiales son calificadas como playas urbanas. La Demarcación General de Costas, desde su delegación en Gran Canaria, suele definir la regeneración de playas como “playa nueva”.

Asimismo,explica que esta iniciativa puede ser promovida por el propio organismo, una institución municipal o insular, o una empresa privada que, como contrapartida, podrá explotar comercialmente ese frente marítimo, como ha sucedido en diversas localidades de Canarias.

Fuentes de la patronal hotelera de Tenerife Ashotel aseveran que als er definidas como artificiales requieren grandes inversiones que las convierte en infraestructuras turísticas, o núcleos como bien puede ser la playa de Las Américas.

“Hay playas que necesitan regenerar arena; es necesario que se autoricen dichos dragados de arena natural. Existen playas en proyecto en Arona (Tarajales), Guía de Isora (Las Salinas) y dos en San Miguel (San Salvador y San Blas)”, añaden.

Para regenerar la arena de una playa, los organismos competentes tienen tres opciones: la importación, el machaqueo y la extracción en otras zonas de las Islas.

En Tenerife, dichas zonas pueden ser El Sauzal, vertiente santacrucera de Anaga y el litoral de Santiago del Teide. Desde Ashotel puntualizan que “para grandes volúmenes, posiblemente sea más económica la importación desde el oeste de África (no del Sahara), de los fondos marinos de dicha costa, en especial los marroquíes”.

En Tenerife, algunos ejemplos son la playa de El Camisón, junto con la de Abama y el caso más histórico: Las Teresitas. 

 

Las Teresitas

La arena negra de origen volcánico había sido extraída en su mayoría por las empresas isleñas para satisfacer sus demandas de material de construcción. Los ingenieros encargados de diseñar la playa fueron Pompeyo Alonso y Miguel Pintor.

Su proyecto fue aprobado por De Loño Pérez, edil y representante máximo del Ayuntamiento de Santa Cruz en 1965. El consistorio comenzaría, en 1968, los trámites para traer arena saharaui al núcleo costero más concurrido de la capital, con el visto bueno de la Orden Ministerial.

Los vecinos de San Andrés asistieron, el 15 de junio de 1973, a la inauguración de uno de los atractivos turísticos que se tornaría en seña de identidad de la capital chicharrera: la playa de Las Teresitas.

Ahora, podrían disfrutar de 1.380 metros de costa dorada. Para ello, fueron necesarias 270.000 toneladas. El gasto fue de 50 millones de pesetas, es decir, 300.506,05 euros. En total se cubrieron 150.000 metros cúbicos de arena saharaui sobre la arena negra.

El buque Dura Bulk descarga arena en la Dársena Pesquera del Puerto de Santa Cruz de Tenerife el 27 de noviembre de 2017 / Rita Robaina

En otros términos, 270.000 toneladas de sedimento. Se transportaron cinco millones de sacos a bordo del Gopegui, en manos de la empresa Fosfatos de
Bucraa.

Los vertidos de arena se realizaron desde enero hasta junio de 1973.Esto no solo beneficiaba por el atractivo turístico que entrañaba el mero hecho de
cobijar arena de otro continente.

Hay algo más poderoso: el dinero. El alcalde Miguel Zerolo, al igual que su predecesor De Loño Pérez, entendió que les era más rentable negociar con Marruecos e importar un producto más económico. 

Tendrían que pasar 25 años para encontrar buenas nuevas sobre los intercambios recientes de esta índole. Mientras Miguel Zerolo ostentaba el bastón de mando del Ayuntamiento de Santa Cruz; en 1998 dirigió, de modo inicuo, la reposición de las pérdidas naturales de arena de dicha playa con un total de 2.800 toneladas a través de la exportación marroquí. Esto tuve un coste de 400 millones de pesetas.

Concedido esto, anunció la llegada de casi ciento cincuenta mil metros cúbicos. Se tuvieron que costear al menos 516.986 euros. El Ayuntamiento de Santa Cruz valoró, en 2001, “el frente de playa de Las Teresitas en 8.750 millones de pesetas, pese a que la Gerencia de Urbanismo ha recibido tres tasaciones por un valor inferior”, según una crónica publicada por el diario

El Día el 17 de junio de 2001. Luego, se tiene constancia, por el propio diario, de que, en 2002, habían barcos que continúaban descargando arena del Sáhara en la dársena de Los Llanos.

En 2008, vuelve a reponerse la arena de las Teresitas por las mismas causas que obligaron a repetir la importación en 2011.

En ese año, la Dirección General de Costas manifestó su intención de rellenar los retales del temporal acaecido en octubre y que dejó tras de sí la playa devastada. Quisieron mantener la buena imagen de la zona. La catalogaron como una obra “de carácter urgente”. El montante ascendió a los 570.107,34 euros.

Casi medio millón destinado a reponer por el deslizamiento que produjo dicha tormenta a lo largo del cauce del barranco de San Andrés.
También en octubre de 2014 se vuelven a producir lluvias de carácter torrencial en Santa Cruz, donde se registraron 110 litros por metro cúbico en tres horas. De nuevo, se opta por la restitución de dicha arena con arena saharaui, lo que requirió unos doce mil metros cúbicos más.

Tras varios intentos por contactar con el encargado del gabinete de prensa del Ayuntamiento, J.L. Díaz, tanto por teléfono como por email, se recibió una respuesta que remitía a una noticia, 40 años de arena rubia, publicada por Alba Blanco en La Opinión de Tenerife en 2013.

Al ser preguntados por la inversión del Ayuntamiento para mejorar la playa y rellenar la arena,sólo proporcionan datos de “limpieza y mantenimiento”, sin especificaciones en cuanto al rellene actual.

En un nuevo intento por conocer más información se afirma que en esa  pieza remitida “tienen toda la información que necesitan”, y se responsabiliza a Costas de la gestión de Las Teresitas. Sin embargo, desde la Delegación de Costas en Canarias se remite a un número de teléfono y que habría que hablar “con Madrid”.

Dicho número daba error. Posteriormente, en otro contacto con Costas, se contestó que “la persona encargada de llevar esto está de vacaciones; no podemos darles información porque es él el único que maneja dichos datos”.

 


El Camisón – Los Tarajales

En 2016, la cadena hotelera Spring Hoteles, dueña del Arona Gran Hotel, invirtió más de 10 millones de euros en darle una nueva imagen a esta playa situada en el municipio de Arona, apoyado por el Cabildo de Tenerife y el consejero de Turismo Alberto Bernabé.

Para ellos supone una gran oportunidad ya que sería el primer litoral del Sur en contar con arena dorada de tierras saharauis, después de Las Teresitas.

Costas, en el mismo año, da luz verde al empleo de este árido para la regeneración de la playa del Camisón, próxima a Los Tarajales. Son 12.000 mil metros cúbicos, con una longitud de unos 350 metros. La arena extraída del continente vecino se mezcló con arena autóctona, de un color más grisáceo.


Fariña, portavoz de Sahara Acciones, indica que la playa El Camisón “se regeneró en los meses de junio y julio con la arena extraída del Sahara
occidental” y con “una especie de caravana de camiones, incesante, de la dársena pesquera hasta el litoral”.

Sin embargo, al preguntar a una funcionaria de la Oficina de Información Turística del Ayuntamiento acerca del atractivo que despierta entre los turistas este tipo de arena artificial, no dudan en negar esta información sobre sus proyectos futuros, y manifestar que su conocimiento sobre playas de la Isla rellenas con arena saharaui se reduce al caso de Las Teresitas.


Roberto Konrad, empresario privado y actual director general de la cadena hotelera Hovima, señaló a La Opinión; el 28 de julio de 2015, que dicha arena “garantiza la calidad de estos espacios al ser arena más competitiva, fina y rubia”.

Casi un año después, y en el mismo diario, aseguró que es “indudablemente mejor”, ya que la traba principal, para él, reside en
que “prohíben sacar la arena que está en el fondo”. 

 

Puerto Rico

Según el portal de información digital Grancanariaguia.es, esta playa es artificial, pero además se compone de arena saharaui. No sólo aparece en esta web sino que motores de búsquedas turísticos de la talla de Tripadvisor invitan a los turistas a visitar este enclave, describiéndola como “atractiva” por dicha arena importada.


Playa de Amadores

16 minutos separan la playa de Amadores de la conocida como “Anfi Beach”, un destacado caso en Gran Canaria de expolio de arena saharaui
para su remodelación.

Desde el Ayuntamiento de Mogán, un funcionario ha reconocido el empleo de “montañas y montañas de arena” procedente de una zona situada a más de 900 kilómetros de distancia para la playa”. Sin embargo, no facilita datos de quién o quiénes fueron los encargados de traerla ni a qué precio, bajo un argumento repetido: “no manejamos estos datos; Costas es la
responsable”.

Playas nuevas o regeneradas con arena del Sáhara Occidental Infografía: Texeneri González

 

Lee el reportaje completo: La arena del vecino

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